La Rebelión de Balon Greyjoy

En este artículo vamos a explicar cómo ocurrió la contienda que se conoce como la rebelión de Balon Greyjoy y que tuvo lugar seis años después de la coronación del rey Robert Baratheon. Antes de empezar debéis saber que, al contrario que la rebelión de Robert, la rebelión de Balon pasó casi desapercibida en la historia de los Siete Reinos y apenas tenemos datos sobre ella tanto en el mundo de hielo y fuego como en los cinco libros que constituyen, hasta ahora, la saga de Canción de hielo y fuego. Vamos a contaros todo lo que nosotros podemos saber si leemos los libros, pero se trata realmente de una información muy escasa dado que, como hemos dicho, en la rebelión de Balon no ocurrió casi nada que fuera trascendental.

Para entender a Balon y los motivos de su rebelión debemos remontarnos hasta su padre, Lord Quellon Greyjoy. Se dice que Quellon fue el más sabio de todos los Greyjoy que gobernaron las Islas de Hierro desde la conquista de Aegon Targaryen, puesto que era un servidor leal al trono de Desembarco del Rey y tomó medidas que se apartaban mucho de las antiguas tradiciones de los hijos del hierro: prohibió que los prisioneros de guerra se convirtieran en siervos, también puso altos impuestos a sus marineros por poseer esposas de sal y llevó a muchos maestres para que curaran y educaran a su pueblo. Él mismo hacía cosas extrañas a sus costumbres como cuando se casó por tercera vez, pues realizó una boda oficiada por un septón bajo la mirada de los siete dioses, no del Dios Ahogado de las islas de hierro.

Quellon aún vivía cuando Robert Baratheon, Eddar Stark y Jon Arryn se alzaron en armas contra Aerys Targaryen, el rey loco. La edad había acrecentado la prudencia de Quellon, quien decidió no tomar parte en la guerra, pero sus hijos tenían hambre de riquezas y gloria, de modo que, cuando llegó al fin la noticia de la muerte de Rhaegar en la Batalla del Tridente, Quellon cedió a sus súplicas y decidieron atacar a los seguidores Targaryen que estuvieran más cerca. Los Stark participaron en la rebelión de modo que no podían ir al norte; los Lannister aún no habían escogido bando alguno, de modo que tampoco podían ir allí; pero los Tyrell se habían enfrentado a Robert y, en ese momento se encontraban asediando Bastión de Tormentas, de modo que Quellon decidió atacar allí. Su participación no tuvo efecto alguno en el desenlace de la guerra, puesto que únicamente hundieron algunos barcos de pesca, tomaron algún que otro buque mercante, quemaron varias aldeas y saquearon un puñado de poblados. Al final se encontraron con una resistencia inesperada en las Islas Escudo y, a pesar de que consiguieron la victoria, Quellon murió en la batalla.

Cuando esto ocurrió Balon Greyjoy y su hijo mayor y su heredero fue prudente y, en vez de continuar los ataques, decidió volver a las Islas de Hierro. Balon era parecido a su padre en muchos aspectos, tanto en habilidad como en valentía, pero tenía una gran diferencia y es que Balon, al contrario que Quellon, siempre había ansiado liberar a los hijos del hierro del yugo de la monarquía de los Siete Reinos. Cuando se convirtió en el nuevo señor de las islas, Balon derogó muchos de los secretos de su padre, retomando así las antiguas tradiciones de su pueblo; y, mientras que Quellon se había pasado casi todo el gobierno evitando la guerra, Balon empezó el suyo planeándola. A ojos de todo poniente, pareció que lo único que Balon ansiaba era una corona, pero lo que quería en realidad era restaurar las antiguas costumbres y así, durante cinco años, se preparó para la guerra reuniendo soldados y barcos y construyendo una flota de enormes navíos de guerra. Las nuevas embarcaciones eran mayores que cualquier otro barco construido antes por los hijos del hierro y tenían el casco reforzado, espolones de hierro y la cubierta repleta de bombardas y escorpiones.

Seis años después de la rebelión de Robert, Balon decidió que ya estaba preparado para atacar. En el año 289 después de la conquista, Balon se autoproclamó Rey de las Islas del Hierro y empezó su rebelión enviando a Euron y Victarion, dos de sus hermanos, a Lannisport para que quemaran la flota de los Lannister. Victarion fue quien prendió fuego a la flota enemiga que estaba allí anclada, pero, en realidad, fue Euron quien ideó el plan. Mientras las naves de Lord Tywin Lannister ardían y se consumían, Balon Greyjoy declaró: “El mar será mi foso y pobre del que se atreva a cruzarlo”.

Pero aquella fue la única victoria de Balon, porque, a partir de entonces, todo empezó a ir mal. Primero Balon había enviado a su hijo, Rodrik Greyjoy, a intentar tomar Varamar por asalto, pero Jason Mallister, el señor de la fortaleza, lo mató ante los muros de su castillo y expulsó a los hombres del hierro de vuelta hacia la bahía. Por otro lado, la independencia de las islas era un ataque directo contra el trono de poniente, de modo que el rey Robert Baratheon, el primero de su nombre, convocó a sus banderizos para sofocar la rebelión. Puso a su hermano mediano Stannis Baratheon, señor de Rocadragón, al mando de la flota real para que rodeara Dorne hasta las islas. Por el camino, a la escuadra de Stannis se unieron naves de Antigua, El Rejo y el Dominio. Como respuesta, Balon envió a su encuentro a su hermano Victarion al mando de la flota de hierro. Entonces se libró la batalla más importante de la guerra, una batalla naval en la que Stannis le tendió una trampa a Victarion en los estrechos de Isla Bella. Mientras Victarion cruzaba el canal, Stannis descendió simultáneamente desde el norte y desde el sur. La flota de hierro fue atrapada entre las naves enemigas, la Isla Bella y la costa del continente, y fue completamente aplastada por Stannis.

Durante aquella batalla, la imponente galera de combate insignia de Stannis, llamada Furia, hundió el barco del hermano pequeño de Balon, llamado Aeron, pero Aeron sobrevivió y llegó a la orilla desde donde lo transportaron a una de las mazmorras de Roca Casterly. Esto fue un acontecimiento importante, puesto que, a partir de entonces, Aeron dejó su antigua vida de borracho, bailarín y burlón y se convirtió en un hombre serio y severo, uno de los sacerdotes más importantes del Dios Ahogado.

En cualquier caso, después de la aplastante victoria de Stannis frente a Victarion, el foso de Balon quedó indefenso, puesto que ya no quedaban naves para defender el mar, y así fue que el rey Robert cruzó la bahía desde para Varamar y Lannisport. Con él había miles de caballeros y señores nobles, entre quienes estaban Gregor Clegane y Jorah Mormont, aunque sus dos compañeros más importantes eran Eddard Stark, guardián del norte, y Tywin Lannister, guardián del occidente. Las tropas desembarcaron en las Islas de Pyke, Gran Wyk, Harlaw y Monte Orca y se abrieron paso con fuego y sangre. Entre todas las hazañas que se libraron, sabemos que Baarish Anselmi, lord comandante de la guardia real, encabezó el ataque que tomó la Isla de Viejo Wyk. Mientras, en Pyke, Ballon se vio obligado a retirarse dentro de su propia fortaleza, pero Robert cabalgó a la cabeza de una enorme hueste, sitió el castillo y derribó los muros con catapultas y armas de asedio. Maron Greyjoy, otro de los hijos de Balon, murió aplastado por el derrumbamiento de la torre sur de la fortaleza y cuando Robert envió a sus caballeros por la brecha abierta entre las murallas, Thoros de Myr fue el primero en atacar, quien luchaba con una espada en llamas, y con cada golpe que daba le prendía fuego a un hombre del hierro.

Toda resistencia cedió y la fortaleza fue tomada. El renacido Reino de las Islas del Hierro no llegó a durar ni un solo año. El rey Robert, quien había destacado en las hazañas de la conquista, se encontraba con Eddard Stark en la misma noche en que había caído el castillo y ante ellos llevaron a Balon Greyjoy cargado de cadenas. Pero ni así Balon se aplacó y, en una muestra de orgullo, les dijo que le cortaran la cabeza si querían, pero no podían llamarle traidor porque ningún Greyjoy había jurado lealtad a un Baratheon. Se dice que, entonces, el rey Robert, en vez de encolerizarse, se echó a reír, pues tal era su carácter, misericordioso como siempre, y admirado por el valor de Balon le dijo que le jurara lealtad en ese momento o si no perdería esa cabeza testaruda. Fue así como Balon Greyjoy se tragó el orgullo, hincó la rodilla y conservó la vida, pero, como garantía de su lealtad, el precio a pagar fue entregar al único hijo varón vivo que le quedaba, Theon Greyjoy, que, por aquel entonces, era un niño de diez años. Eddard Stark se lo llevó consigo al norte, al mismo tiempo como pupilo y como rehén.

Así terminó la rebelión de Balon Greyjoy; sin embargo, los hombres del hierro no olvidaron la humillación y Balon juró que vivirían lo suficiente para ver tanto a Robert como a Eddard en sus tumbas. Pero, lo que aún es más relevante, es que ninguno de sus tres hermanos pequeños murió, lo cual sería de fundamental importancia en un futuro. Nueve años después de la rebelión, empezarían los eventos que se nos narran en Juego de Tronos.

La rebelión Greyjoy fue el único conflicto bélico que ocurrió durante todo el reinado del rey Robert Baratheon.