La historia de Aerys II Targaryen, el Rey Loco

El rey Aerys Targaryen, el segundo de su nombre, también conocido como el Rey Loco, fue el padre de Rhaegar, Viserys y Daenerys y el último rey de la dinastía Targaryen que gobernó en los siete reinos de poniente. Aerys era hijo de Jaehaerys II y su hermana Shaera, nació en el año 244 después de la conquista y más tarde nació su única hermana llamada Rhaella.

Jaehaerys ordenó que ambos hermanos se casaran entre sí, dado que una bruja de los bosques le había dicho que el príncipe prometido de la profecía nacería de esa estirpe. Así fue como Aerys contrajo matrimonio con Rhaella, a pesar de que entre ambos no había ni amor ni afecto alguno, y cuando Aerys tan sólo tenía 15 años nació su primer hijo llamado Rhaegar.

Aerys había conocido de pequeño a Tywin Lannister y a Steffon Baratheon quienes sirvieron como escuderos en Desembarco del Rey. Juntos lucharon en la Guerra de los Reyes Nuevepeniques y se convirtieron en tres jóvenes inseparables. Esta amistad sería muy importante, como se demostraría en un futuro.

El rey Jaehaerys, padre de Aerys, había ascendido al trono en el año 259, pero era flaco y débil; enfermo y murió tras reinar tan sólo durante tres años. Tras su muerte, Aerys subió al Trono de Hierro en el año 262 cuando tan sólo contaba con 18 años de edad. El primer acto que hizo en el trono fue destituir a todos los hombres de la corte de su padre y reemplazarlos por señores jóvenes de su misma generación. Entre ellos, relevó a la Mano de su padre y nombró como nueva Mano del rey a Tywin Lannister, heredero de Roca Casterly, quien tenía 20 años y se convirtió en la Mano más joven de toda la historia; aquella decisión fue considerada por muchos como la más sabia que tomó nunca Aerys a lo largo de todo su reinado.

En un comienzo, el rey Aerys no estaba loco, sino que simplemente era más voluble, engreído y orgulloso de lo habitual. Sentía predilección por las mujeres jóvenes, de modo que llenó la corte de hermosas doncellas, aunque se cansaba rápido y enseguida perdía el interés de cada una de sus concubinas. También tenía grandes proyectos en mente, como construir un segundo muro en el norte, conquistar Braavos o hacer florecer los desiertos de Dorne. Sin embargo, ninguno de esos planes llegó a llevarse a cabo porque Aerys se cansaba de ellos tan rápido como se cansaba de sus amantes. Aún así, el reino prosperó enormemente gracias al gobierno justo, severo e incansable de la mano, Tywin Lannister. A medida que los años pasaban y el comportamiento de Aerys se volvía más errático, mayor peso recaía sobre Tywin, quien ejerció una administración del reino tan prolífera durante la primera década de reinado que desde el Muro hasta Antigua se decía que Aerys era quien llevaba la corona, pero Tywin Lannister era quien en realidad gobernaba los Siete Reinos.

Por su parte, Rhaella, hermana y esposa de Aerys, hacía la vista gorda con la mayoría de las infidelidades de su marido, pero no aprobó que tomara a sus damas una tras otra como si fueran prostitutas; en particular, se ve que Aerys había deseado a Joanna Lannister, la esposa de Tywin, y se dice que se tomó demasiadas libertades con ella durante el encamamiento de su boda, a causa de lo cual Rhaella despidió a Joanna de la corte. La relación entre el rey y la reina se volvió aún más tensa dados los múltiples abortos que tuvo Rhaella: en un período de 10 años que fue del 263 al 273 tuvieron tres abortos, dos hijos que nacieron muertos y otros dos que sólo vivieron durante medio año y un año respectivamente. Al principio Aerys consolaba a su esposa, pero con el tiempo creció su recelo hasta llegar a proclamar que la reina le había sido infiel y que ninguno de los abortos o hijos muertos había sido de Aerys; en consecuencia, la encerró en un torreón de la fortaleza roja y obligó a dos septas compartir el lecho con ella para asegurar su fidelidad al matrimonio. Por su parte, Tywin y Joanna tuvieron dos mellizos sanos lo cual sólo sirvió para avivar la tensión entre Aerys y Tywin.

En el 267 el padre de Tywin murió y el gobierno de los Siete Reinos se trasladó al Oeste. Para cuando el rey y su Mano volvieron a Desembarco del Rey, al cabo de un año, saltaba a la vista que ya quedaba poco rastro de su amistad. Aerys siempre había respaldado a Tywin en todas sus decisiones de gobierno, pero a partir de entonces empezó a llevarle la contraria en todos los asuntos. Conocía la creencia popular de que Tywin era el verdadero gobernador de los Siete Reinos, lo cual le enfurecía, y empezó a humillarlo siempre que le era posible.

En el año 272 Joanna llevó a sus hijos a la corte para presentarlos y cuando la vio Aerys, que estaba borracho, le preguntó si amamantarlos le había estropeado los pechos, que habían sido tan altivos y soberbios. Joanna fue humillada y Tywin quiso dejar el cargo de Mano, pero el rey no se lo permitió: Aerys le quería su lado para burlarse de él. Los cortesanos se dieron cuenta de que el mejor método para ascender en la estima del rey era mofarse de la Mano y Tywin, como no podía hacer nada para evitarlo, tuvo que tragarse el orgullo y enfrentarse a todas las burlas en silencio. Al año siguiente, Joanna dio a luz a Tyrion, un hijo enano, y murió del parto. Aerys volvió a burlarse de Tywin, tras lo cual la amistad entre ambos se extinguió por completo. Tywin continuó trabajando como Mano del rey, mientras Aerys se volvía más violento y desconfiado, comenzó a rodearse de informadores y a pagar sumas de dinero a cambio de rumores e historias de traición, ya fueran reales o imaginarias.

En el 274 la reina volvió a darle un hijo que murió en ese mismo año y, después de decapitar a su propia amante creyendo que lo había asesinado, Aerys terminó arrepintiéndose y a partir de entonces permaneció siempre fiel a su esposa. Dos años después el príncipe Viserys llegó al mundo, el primer hijo sano y robusto que tuvieron desde Rhaegar, quien en aquel momento tenía ya 16 años. Como celebración del nacimiento de Viserys, Tywin organizó un gran torneo en Lannisport en el que Rhaegar llegó a la final, pero fue derrotado por Arthur Dayne de la guardia real. Tywin aprovechó para sugerirle al rey que había llegado la hora de que Rhaegar se casara y ofreció en matrimonio a su hija Cersei. Sin embargo, Aerys lo rechazó alegando que Tywin era un buen sirviente, pero sirviente al fin y al cabo, y no podía aspirar a mezclar su sangre con la de la casa real.

Poco después, en el 277, ocurrió la desgracia que acabaría por dejar a Aerys loco de remate: nos referimos a la conocida como “La resistencia del Valle Oscuro”. Denys Darklyn, el señor de la ciudad, quería un estatuto especial para poder tener tasas portuarias más bajas para competir por el comercio con Desembarco del Rey y, cuando Tywin rechazó la petición, a Darklyn no se le ocurrió otro plan que secuestrar al mismísimo rey Aerys.

Rápidamente Tywin reunió un ejército y sitió el Valle Oscuro por mar y por tierra, pero Darklyn amenazó diciendo que ejecutaría al rey si asaltaban la ciudad. La resistencia duró medio año y poco a poco Tywin Lannister se fue endureciendo hasta que finalmente envió una última orden de rendición y prometió que, si no obedecían, tomaría la ciudad y pasaría por la espada a todos los hombres, mujeres y niños que hubiera dentro.

Nadie sabe con certeza si Tywin tenía la intención de que Aerys muriera y que así fuera sustituido por Rhaegar, su hijo, quien sería un rey muchísimo mejor que él, pero en aquel momento Barristan Selmy, de la guardia real, se ofreció a infiltrarse en la ciudad y Tywin se lo permitió. Fue así como Selmy, sin más ayuda que sus propias manos, entró, mató a los guardias, liberó a Aerys y lo sacó de la ciudad.

Cuando el rey estuvo a salvo, Darklyn no tuvo más remedio que rendirse y, como venganza, Aerys hizo matar a él y a todos sus allegados y sus parientes, tanto de sangre como políticos. El cautiverio acabó con la cordura que le quedaba y, a partir de entonces, no volvió a permitir que nadie le tocara, nunca se volvió a cortar ni lavar el pelo ni a cortarse las uñas, que se volvieron largas como garras. Se encerró dentro de la fortaleza roja de Desembarco del Rey sin atreverse a salir y no permitió que nadie llevara armas en su presencia, salvo los siete miembros de la guardia real. Empezó a sospechar de todo el mundo, incluso de su propio hijo, Rhaegar, creyendo que lo había planeado todo con Darklyn para que Aerys muriera y así él pudiera alcanzar el Trono de Hierro y casarse con Cersei y, para evitarlo, Aerys ordenó a su viejo amigo de la infancia, Steffon Baratheon, que fuera a Volantis para buscarle una esposa a su heredero. Muchos creyeron que la intención de Aerys era destituir a Tywin y nombrar a Steffon como nueva Mano del rey cuando volviera de su viaje, pero, por desgracia, el barco de Steffon se hundió mientras sus hijos Robert y Stannis lo contemplaban desde lo alto de las murallas de Bastión de Tormentas.

Aerys montó en cólera y su locura se intensificó: ya no se reunía nunca con Tywin si los siete miembros de la guardia real no estaban presentes y, convencido de que nobles y plebeyos conspiraban contra él, hizo traer de Pentos a un eunuco llamado Varys para que le sirviera como capitán de los espías y Varys se valió del oro de la corona para crear una vasta red de informadores.

Además, después de la resistencia del Valle Oscuro, Aerys empezó a mostrar cada vez mayor devoción hacia el fuego. Primero intentó incubar huevos dragón, pero, como no dio resultado, recurrió a los miembros del gremio de alquimistas. Con el tiempo los pirománticos fueron convirtiéndose en miembros habituales de la corte y Aerys empezó a tomar la costumbre de incinerar vivos a los traidores y asesinos en vez de ahorcarlos o decapitarlos.

Desde Dorne hasta el Muro, los hombres habían empezado a referirse a Aerys como el Rey Loco, aunque algunos también le llamaban el Rey Costra porque continuamente se cortaba con los filos y pinchos del Trono de Hierro. Y, al fin, en el año 281 la tensa relación entre Aerys y Tywin llegó a su fin cuando el rey ofreció a Jaime, el hijo de Tywin, un puesto como miembro de la guardia real. Jaime era el heredero de Roca Casterly y, además, Tywin estaba negociando con Hoster Tully un matrimonio con su hija Lysa y, al nombrar a Jaime miembro de la guardia real, Aerys consiguió dejar a Tywin sin heredero y, al mismo tiempo, hacerlo quedar como un mentiroso. Pero cuando Aerys se lo dijo, Tywin no mostró cólera, sino que se arrodilló y le agradeció aquel honor y, alegando una excusa poco convincente, solicitó su permiso para abandonar el cargo de Mano. Aerys accedió sin dudar. Tywin volvió a Roca Casterly mientras que Aerys nombró como nueva Mano a Owen Merryweather, un adulador inútil que Aerys eligió para que no cupiera duda sobre quién gobernaba los Siete Reinos.

Aquel mismo año, conocido como el año de la falsa primavera, tuvo lugar en Harrenhal el famoso torneo en el que Rhaegar quedó como campeón y nombró a Lyanna Stark como reina de la belleza. Tras eso, Rhaegar la secuestró y Brandon Stark fue a la fortaleza roja para vengarse, pero Aerys le capturó, hizo llamar a su padre y luego les mató a los dos incinerando al padre mientras el hijo se debatía y se ahogaba al mismo tiempo para tratar de salvarle. Acto seguido, Aerys exigió a Jon Arryn las cabezas de Eddar, el hermano de Brandon, y Robert, el prometido de Lyanna, pero Jon Arryn se negó y con ello empezó la contienda que se conoce como “La rebelión de Robert”. Aerys se pasó toda la guerra encerrado dentro de la fortaleza roja. Su misma Mano, Owen Merryweather, incitó a algunos vasallos de Bastión de Tormentas a rebelarse contra Robert, lo que dio lugar a las tres batallas de Refugio Estival que Robert consiguió ganar en un solo día. Viendo que Merryweather no había conseguido detener el avance de la rebelión, Aerys le exilió del reino y en su lugar nombró a Jon Connington, un joven señor amigo de Rhaegar que era muy arrogante pero al mismo tiempo también era muy competente. Connington encabezó el ejército que salió de Desembarco del Rey buscando a Robert y lo encontró en Septo de Piedra, pero en vez de pasar a toda la ciudad por la espada, Connington ordenó buscarle casa por casa, lo cual les dio tiempo a Eddar Stark y Hoster Tully para llegar y enfrentarse a él. Connington perdió la batalla, huyó y volvió a Desembarco del Rey, donde Aerys le destituyó por su fracaso y lo exilió del reino; en su lugar nombró a una nueva Mano llamado Chelsted.

Rhaegar volvió del sur y convenció a Aerys de que se tragara el orgullo y pidiera ayuda a Tywin. Aerys le hizo caso, pero no regresó ninguna respuesta de Roca Casterly, lo cual sólo hizo que incrementara su miedo. Aerys veía traidores por todas partes, de modo que ordenó a sus alquimistas que escondieran fuego valyrio por todo Desembarco del Rey, bajo el Septo de Baelor, el Lecho de Pulgas, las puertas, los establos, los almacenes e incluso en las bodegas de la propia fortaleza roja, pero, cuando Chelsted, la nueva Mano, se enteró, hizo todo lo que pudo para disuadir a Aerys y, al no conseguir nada, se quitó la cadena del cargo y la tiró al suelo. Como castigo, Aerys lo quemó vivo y nombró Mano a Rossart, su piromante favorito. Todos los miembros de la guardia real habían partido; estaban al sur con Lyanna o habían ido al Tridente con Rhaegar. Sólo Jaime Lannister estaba con el rey porque Aerys quería mantenerlo cerca como rehén contra Tywin y así fue como Jaime se enteró de todo lo que ocurría con el fuego valyrio. Entonces se libró la batalla del Tridente en la que Rhaegar murió a manos de Robert y su ejército fue derrotado. Cuando supo que su heredero había caído, Aerys envió a Rhaella y a Viserys a Rocadragón, pero mantuvo la esposa e hijos de Rhaegar consigo para que los de Dorne no le traicionaran. Aerys no estaba dispuesto a entregar Desembarco del Rey a Robert, de modo que decidió destruirla entera para que no quedara nada que sus enemigos pudieran gobernar. Pensaba usar el fuego valyrio para hacerla explotar, aunque creía que él sería el único que no moriría y que renacería en forma de dragón. Cuando al fin Tywin Lannister llegó a la ciudad, Pycelle convenció al rey de que le abriera las puertas y Aerys accedió, con lo cual Tywin le traicionó y sus hombres saquearon Desembarco del Rey. En ese momento Aerys dio la orden a Rossart de que usara el fuego valyrio que habían colocado para destruir la ciudad entera y matar a todo el mundo, pero Jaime, el único que había escuchado todo el plan, se adelantó y mató a Rossart antes de que pudiera salir de la fortaleza. Entonces Jaime fue al salón del trono donde encontró a Aerys solo. El rey le preguntó de quién era la sangre de la espada y cuando Jaime confesó que era la de Rossart, Aerys chilló y trató de huir, pero Jaime le cogió y le mató con un tajo en la garganta. Así murió Aerys, el segundo de su nombre, el rey de los ándalos, los rhoynar y los primeros hombres, rey de los Siete Reinos y último rey de la dinastía Targaryen.

Sin embargo, su esposa falleció al dar a luz a una niña poco después de la muerte de Aerys y esa niña sería llamada Daenerys. Ella y Viserys estaban en Rocadragón y pudieron huir con vida al otro lado del mar.

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